La embajadora y representante permanente de Honduras ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Cossette López, defendió los juicios políticos realizados contra exfuncionarios y aseguró que estos procesos se desarrollaron bajo el respeto al debido proceso.
López manifestó que el juicio político es una atribución del Congreso Nacional y evitó hacer una valoración sobre las decisiones adoptadas por el Legislativo, pero señaló que quienes ocupaban cargos públicos y utilizaron esas posiciones para acciones con fines partidarios debían responder por sus actuaciones.
La diplomática mencionó los casos de Mario Morazán, Marlon Ochoa y Johel Zelaya, al considerar que desde sus funciones realizaron acciones que, según su criterio, estuvieron vinculadas a intereses políticos partidarios.
Afirmó que no le corresponde evaluar las pruebas presentadas en esos procesos, pero señaló que fue afectada directamente por acciones que calificó como ilegales y que, a su juicio, representaron un uso indebido del poder.
“Sí considero que desde la ventaja que les otorgaban las posiciones de poder atentaron contra la democracia, atentaron contra el pueblo hondureño y contra personas específicas, entre ellas yo”, expresó López.







