La modernización del Bloque Médico Quirúrgico del Hospital Escuela avanza con el objetivo de ampliar la capacidad de atención especializada y reducir los tiempos de espera de los pacientes que necesitan una intervención quirúrgica en Honduras.
El proyecto es impulsado por el Gobierno del presidente Nasry Asfura, en coordinación con la Secretaría de Salud (Sesal) y la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), e incluye la remodelación y construcción de espacios médicos equipados con tecnología moderna.
La arquitecta Jeimmy García, gerente sénior de proyectos de UNOPS, explicó que las obras abarcan un área de 2,100 metros cuadrados, donde se habilitarán seis quirófanos de alta complejidad para atender procedimientos de neurocirugía, cirugía cardiovascular, trasplante renal, gastrocirugía, otorrinolaringología y cirugía maxilofacial.
La inversión destinada al proyecto asciende a 29 millones de dólares, de los cuales siete millones corresponden a la compra de equipo médico y mobiliario. Las nuevas instalaciones contarán con sistemas de detección y control de incendios, espacios quirúrgicos modulares y unidades de tratamiento de aire con filtros HEPA, diseñadas para mantener condiciones adecuadas de seguridad y control sanitario.
Uno de los componentes de la obra es la construcción de un laboratorio de histocompatibilidad, que permitirá realizar pruebas para determinar la compatibilidad entre donantes y receptores. Esta infraestructura busca contribuir al fortalecimiento del programa de trasplante renal en el país.
García también señaló que la ejecución del proyecto ha generado más de 700 empleos directos e indirectos. Asimismo, el convenio contempla la capacitación del personal médico, técnico y operativo, con el fin de asegurar el manejo adecuado de los equipos, su mantenimiento y la continuidad de los servicios.
De acuerdo con las previsiones de la gerente sénior de proyectos de UNOPS, los trabajos y la instalación del equipamiento médico estarían concluidos a finales de 2026.
Con esta intervención, se espera que el principal centro hospitalario público del país disponga de mayor capacidad para realizar cirugías especializadas y atender a pacientes que requieren procedimientos de alta complejidad, en un contexto en el que la reducción de la mora quirúrgica continúa siendo uno de los desafíos del sistema sanitario hondureño.







