La vicepresidenta del Congreso Nacional aseguró que no guardará silencio ante la violencia y la discriminación estructural, y reiteró que el bienestar del pueblo no debe ser objeto de negociación.
La vicepresidenta del Congreso Nacional y doctora Johana Bermúdez manifestó que, como mujer, esposa, madre y víctima de violencia y discriminación estructural, no permanecerá callada y continuará defendiendo lo que considera los intereses de Honduras.
Bermúdez expresó que su compromiso está con el país y no con intereses que, según señaló, juegan con la vida de la población. En ese sentido, recordó el principio de no hacer daño y sostuvo que aquello que afecta al pueblo hondureño no debe negociarse.
La legisladora también dirigió un mensaje a la ciudadanía, en el que reafirmó su postura de defender la patria con firmeza y enfatizó que la salud es un derecho y que las decisiones deben priorizar la vida y el bienestar de los hondureños.








