El presidente del Congreso Nacional plantea que los privados de libertad permanezcan 23 horas y media al día en sus celdas y que se restrinjan las visitas, los alimentos y las comunicaciones no autorizadas.
El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, afirmó que la seguridad de la población hondureña es una prioridad y defendió la aplicación de controles estrictos en los centros penitenciarios de máxima seguridad, con el objetivo de impedir que los reclusos continúen dirigiendo actividades delictivas desde las cárceles.
“La seguridad del pueblo no se negocia”, expresó Zambrano en una publicación en sus redes sociales, en la que sostuvo que desde el Poder Legislativo se impulsan medidas para evitar que las estructuras criminales mantengan operaciones fuera de los recintos penitenciarios.
Entre las disposiciones planteadas figura que los privados de libertad permanezcan 23 horas y media al día en sus celdas, con únicamente 30 minutos diarios para movilizarse. La propuesta también contempla una hora de exposición al sol por semana.
Asimismo, se plantean restricciones a las visitas, al ingreso de alimentos y dinero, así como a las comunicaciones no autorizadas. Estas medidas buscan, según lo expuesto por Zambrano, reforzar la vigilancia y evitar que los internos transmitan instrucciones para coordinar actividades criminales en el exterior.
El titular del Legislativo sostuvo que la aplicación de estos controles debe realizarse conforme a la ley y reiteró que el propósito es impedir que las personas recluidas continúen ejerciendo influencia sobre las estructuras delictivas que operan en las calles.
“No estamos jugando con la paz de las familias hondureñas”, puntualizó Zambrano, al defender las medidas orientadas a reforzar la seguridad en los centros penitenciarios de máxima seguridad.








