El comisionado Rigoberto Oseguera Mass afirmó que ningún funcionario está por encima de la ley y llamó a fortalecer la depuración policial y la coordinación entre los operadores de justicia.
El director general de la Policía Nacional, comisionado Rigoberto Oseguera Mass, hizo un llamado a las instituciones que integran el sistema de justicia hondureño para que actúen con transparencia y responsabilidad, al señalar que la corrupción debilita las instituciones y favorece el avance de las estructuras criminales.
Oseguera Mass manifestó que la Policía Nacional mantiene una política de transparencia y depuración interna, y reconoció que la institución ha enfrentado situaciones que han afectado su estructura y credibilidad.
“Nosotros nos investigamos y nosotros nos limpiamos y tomamos decisiones radicales para tal efecto”, expresó.
El comisionado sostuvo que la lucha contra la corrupción debe ser una responsabilidad compartida entre todos los operadores de justicia. También reiteró que las investigaciones y actuaciones del Ministerio Público y los órganos judiciales deben respetarse, incluso cuando involucren a miembros de la institución policial.
En cuanto a la depuración interna, explicó que se desarrollan procesos que incluyen la cancelación de oficiales superiores, mandos intermedios y otros integrantes de la Policía cuando se comprueba su participación en actividades irregulares.
Asimismo, advirtió que las fallas en cualquiera de los eslabones del sistema de justicia pueden tener consecuencias para la seguridad ciudadana, especialmente cuando permiten que personas vinculadas con estructuras criminales recuperen su libertad y vuelvan a delinquir.
Por otra parte, el director policial pidió objetividad en las capturas de personas que tienen tatuajes relacionados con pandillas. Aclaró que portar este tipo de símbolos no significa necesariamente que alguien mantenga una vinculación activa con una organización criminal.
Explicó que los equipos de investigación cuentan con especialistas en análisis de vinculación e identificación de símbolos para determinar si existe una relación real con estructuras delictivas. “No podemos afectar a una persona que ya no está participando en un grupo criminal”, sostuvo.
Finalmente, destacó la coordinación con el Ministerio Público y aseguró que, hasta el momento de sus declaraciones, ninguna de las personas detenidas en los recientes operativos contra estructuras terroristas había recuperado su libertad.
También informó sobre investigaciones desarrolladas durante tres meses en San Pedro Sula, que permitieron ejecutar órdenes de captura y 31 allanamientos mediante el trabajo técnico de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) y equipos especializados de la Fiscalía.








