El Instituto Nacional Penitenciario coordina nuevos traslados desde diferentes centros del país para reforzar el orden, la disciplina y el control en los establecimientos penitenciarios.
Más de 70 Personas Privadas de Libertad (PPL), acusadas del delito de terrorismo, permanecen recluidas en el área de Máxima Seguridad del Centro Penitenciario Nacional de Támara, como parte de las medidas implementadas para fortalecer el control en el sistema penitenciario hondureño.
El Instituto Nacional Penitenciario (INP) informó que durante esta semana se han coordinado nuevos traslados de internos procedentes de diferentes centros penitenciarios, quienes fueron incorporados al régimen de máxima seguridad.
De acuerdo con las autoridades, estas disposiciones buscan garantizar el cumplimiento de las normas institucionales, fortalecer la autoridad y mantener controles estrictos sobre las personas privadas de libertad, conforme a los regímenes de seguridad establecidos.
Las acciones también se enmarcan en la Ley Especial para el Combate a las Asociaciones Terroristas, Maras y Pandillas y el Fortalecimiento del Sistema Penitenciario Nacional, normativa que contempla medidas para combatir estos delitos y reforzar la seguridad en los centros de reclusión.
Bajo la dirección del general de brigada en condición de retiro Walter Irán Amador Lacayo, el INP mantiene operativos y medidas de control orientados a preservar el orden, la disciplina y el cumplimiento de la ley en el Sistema Penitenciario Nacional.








