La municipalidad advierte que el proyecto podría afectar la expansión industrial y la generación de empleo en el valle de Naco, y propone convertir las instalaciones inconclusas en un centro regional de formación técnica.
La alcaldía de Quimistán solicitó este martes al presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, que la construcción del nuevo centro penitenciario de máxima seguridad previsto en el sector de Naco se desarrolle en otro municipio.
Las autoridades municipales argumentan que el valle de Naco se ha consolidado como una de las principales zonas industriales del occidente del país, con aproximadamente 21 instalaciones que generan alrededor de 25,000 empleos.
Según la alcaldía, el crecimiento de la zona también se refleja en la expansión de las comunidades: actualmente se contabilizan 22, frente a las siete registradas en 2013. Además, se reportan inversiones en tres centros comerciales, tres plantas fotovoltaicas, 12 desarrollos inmobiliarios y proyectos relacionados con el aprovechamiento de puzolana.
Ante este panorama, la municipalidad considera que instalar una cárcel de máxima seguridad en el sector podría ser incompatible con sus planes de desarrollo, al limitar el crecimiento urbano, afectar la atracción de nuevas inversiones y poner en riesgo futuras oportunidades laborales.
Por ello, pidió al titular del Legislativo que el proyecto penitenciario sea ubicado en otra zona que reúna condiciones adecuadas de seguridad, baja densidad poblacional y menor concentración de inversiones.
Como alternativa, la alcaldía propuso aprovechar las instalaciones inconclusas de Naco para establecer un centro regional de formación técnica dirigido a los departamentos de Cortés y Santa Bárbara.
La iniciativa, según la propuesta municipal, permitiría responder a la creciente demanda de mano de obra calificada y fortalecer las capacidades laborales de la población de ambos departamentos.








