Los constitucionalistas Aquiles Faillace y Gabriel Orellana impugnaron frases de la ley electoral pero la acción lleva meses varada en la CC.
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) ya advirtió a Roberto Arzú y a Neto Bran sobre su posible no inscripción para las elecciones del 2023, pero no serán los únicos que sufrirán una censura, al menos eso teme el constitucionalista Aquiles Faillace.
Apenas tras estas declaraciones del constitucionalista, trascendió que el TSE emitiría más advertencias similares pero ahora contra Edmond Mullet y Telma Cabrera.
El experto asegura que existen frases dentro de la actual Ley Electoral y de Partidos Políticos (LEPP) que ponen en riesgo el sistema democrático, ya que no es posible escuchar propuestas o ideas de los políticos.
Faillace, junto al también constitucionalista Gabriel Orellana, busca suprimir los artículos 94 bis y el inciso “n” del 223 de la LEPP, así como el primer párrafo del 62 quater del reglamento a la ley electoral.
El 94 bis señala que ningún candidato será inscrito si se le identifica campaña a título individual para promocionar su imagen en medios de comunicación; el inciso “n” del 223 que señala que no es permitido “realizar actividades de propaganda anticipada”.
Por último, el primer párrafo del 62 quater, del reglamento a la LEPP, añade que la propaganda ilegal es toda aquella donde un eventual candidato simule noticias o infomerciales para promocionar su imagen en época no electoral.
El seguir manteniendo estos elementos dentro de la norma electoral a criterio de Faillace, hacen que la ley se convierta en un arma para ir sacando de la contienda a políticos incomodos o no alineados.








