El jefe de las Fuerzas Armadas de Honduras, Héctor Benjamín Valerio, destacó este jueves el legado del general Francisco Morazán durante los actos conmemorativos del Día del Soldado, celebrado el 3 de octubre.
Durante su intervención, Valerio utilizó la figura del prócer centroamericano para referirse al compromiso que, según expresó, corresponde a cada generación en la construcción y defensa de Honduras.
“Quiero ser como Francisco Morazán porque quiero tener el valor de defender a la patria, su firmeza para cumplir el deber, su lealtad a sus ideales y su amor por Honduras”, manifestó.
El jefe militar señaló que el ejemplo de Morazán continúa planteando a los hondureños una reflexión sobre el aporte que cada persona realiza al país. En ese sentido, sostuvo que los desafíos actuales deben ser asumidos de acuerdo con las circunstancias de la época y sin pretender reproducir las condiciones históricas que enfrentó el prócer.
Valerio afirmó que la generación actual tiene la responsabilidad de servir a Honduras con firmeza, principios y unidad, valores que, indicó, también deben caracterizar la labor de los miembros de las Fuerzas Armadas.
Asimismo, remarcó que la institución castrense está integrada por ciudadanos provenientes de diferentes comunidades del país y que sus miembros mantienen vínculos familiares y sociales con la población hondureña.
En su discurso, señaló que las Fuerzas Armadas tienen entre sus responsabilidades la defensa de la soberanía, la integridad territorial y la seguridad nacional.
“Cuando Honduras necesite de sus Fuerzas Armadas, ahí estaremos”, expresó Valerio, al mencionar labores relacionadas con las fronteras terrestres, los espacios marítimos y aéreos, así como las distintas zonas del territorio nacional donde se requiera su presencia.
Finalmente, el jefe de las Fuerzas Armadas llamó a los soldados a mantener como pilares de su servicio la unidad, disciplina, honor, lealtad y vocación de servicio.
También pidió que el uniforme militar sea portado como símbolo de la confianza que la ciudadanía deposita en la institución, acompañado de una conducta basada en la honestidad, el respeto y el cumplimiento del deber.







