Más de un millón de niños en edad escolar realizan actividades laborales en Honduras, una situación que limita sus oportunidades educativas y los expone a condiciones que pueden vulnerar sus derechos, advirtió la Coordinadora de Instituciones Privadas Pro las Niñas, Niños, Adolescentes, Jóvenes y sus Derechos (Coiproden).
El coordinador de la organización, Wilmer Vásquez, detalló que aproximadamente 1,022,000 menores se encuentran involucrados en el trabajo infantil. De esa cifra, alrededor de 500,000 estarían sometidos a las formas más desfavorables de esta problemática.
Vásquez señaló que los menores que trabajan en condiciones más precarias enfrentan mayores riesgos y tienen más posibilidades de sufrir vulneraciones a sus derechos fundamentales.
El representante de Coiproden también manifestó preocupación por las cifras de matrícula escolar en el país. Según indicó, el sistema educativo nacional debería contar con al menos 2.4 millones de niños, pero actualmente registra alrededor de 1.8 millones de estudiantes matriculados.
Esta diferencia refleja, según el coordinador, los desafíos que enfrenta Honduras para garantizar que la niñez tenga acceso a la educación y pueda permanecer dentro del sistema educativo.
Vásquez explicó que entre las principales causas del trabajo infantil se encuentran la pobreza, la desigualdad y la falta de oportunidades para las familias, factores que llevan a muchos menores a incorporarse a actividades laborales desde edades tempranas.
Coiproden reiteró la importancia de atender las condiciones económicas y sociales que afectan a los hogares hondureños, con el propósito de proteger los derechos de la niñez y favorecer su acceso a la educación.







