Un niño de ocho años murió tras recibir un disparo de arma de fuego, presuntamente accionada de manera accidental por su hermano de 10 años, en un hecho ocurrido en el sector de Río Blanco, municipio de Catacamas, departamento de Olancho, en el oriente de Honduras.
De acuerdo con la información preliminar, los dos menores regresaban a su vivienda después de asistir a un centro educativo donde cursaban sus estudios de primaria, cuando habrían encontrado una pistola en una zona montañosa por la que transitaban.
Según la versión que trascendió inicialmente, los menores habrían recogido el arma y la llevaron hasta su vivienda. Posteriormente, mientras la manipulaban, el niño de 10 años habría accionado el arma, provocando que el proyectil impactara contra su hermano menor.
El menor de ocho años resultó gravemente herido como consecuencia del disparo. Personas que transitaban por el sector observaron al niño lesionado y acudieron en su auxilio con la intención de trasladarlo para recibir atención médica.
Sin embargo, debido a la gravedad de la herida y a la distancia existente entre el lugar del incidente y el centro asistencial más cercano, el menor falleció antes de poder recibir atención médica.
Las identidades de los dos hermanos se mantienen bajo reserva por tratarse de menores de edad.
Policía investiga las circunstancias del hecho
El caso es manejado preliminarmente como un accidente relacionado con la manipulación de un arma de fuego, pero las autoridades mantienen abierta la investigación para esclarecer exactamente cómo ocurrieron los hechos.
Un equipo de la Policía Nacional se desplazó hasta el sector de Río Blanco para verificar la información proporcionada por familiares y testigos, principalmente la versión de que los menores encontraron el arma abandonada en una zona montañosa.
Los agentes también buscan establecer cómo el arma llegó hasta ese lugar, quién es su propietario y si efectivamente fue encontrada por los menores antes de que ocurriera el disparo.
Asimismo, las autoridades investigan las circunstancias en las que el arma fue manipulada dentro de la vivienda y buscan confirmar la versión de que el disparo fue realizado accidentalmente por el hermano de 10 años.
El hecho ha generado consternación entre los habitantes de la zona, debido a la corta edad de los menores y a las circunstancias en las que ocurrió la muerte.
Las autoridades deberán determinar las responsabilidades que correspondan y continuar con las diligencias para esclarecer el origen del arma y las condiciones que permitieron que un niño tuviera acceso a una pistola cargada.







