La obra, valorada en 29.7 millones de lempiras, busca reducir entre un 30 % y 35 % la congestión vehicular en la salida al sur de Tegucigalpa.
El titular de la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), Aníbal Ehrler, confirmó que la ampliación del puente Germania, en la salida al sur de Tegucigalpa, será habilitada durante noviembre, con el objetivo de mejorar la circulación vehicular en uno de los corredores más transitados de la capital.
El funcionario explicó que los trabajos incluyen la habilitación de tres carriles, así como la instalación de señalización y dispositivos semafóricos que permitirán modificar el sentido de circulación según la demanda vehicular en las horas de mayor tráfico.
“Les garantizamos que ahorita, en el mes de noviembre, vamos a hacer la habilitación ya del puente Germania, los tres carriles”, manifestó Ehrler, al señalar que los trabajos se encuentran en su etapa final.
El proyecto contempla carriles reversibles en un tramo de aproximadamente 5.5 kilómetros hasta el sector de Reynel Fúnez, con el propósito de mantener dos carriles en el sentido que registre mayor flujo vehicular, dependiendo de la hora del día.
La inversión asciende a 29.7 millones de lempiras y, según el titular de la SIT, la infraestructura beneficiará a los más de 42 mil vehículos que circulan diariamente por esta zona. Ehrler estima que la intervención podría reducir entre un 30 % y 35 % la congestión durante las horas pico.
Asimismo, indicó que se ha recuperado el derecho de vía en sectores donde estaba invadido y que se realizan demoliciones de algunos inmuebles para facilitar la ampliación y dar continuidad a los tres carriles hasta Reynel Fúnez.
Como parte de las medidas para mejorar la conectividad hacia el sur de la capital, el funcionario anunció que también se abrió la recepción de ofertas para pavimentar el tramo comprendido entre Santa Elena, La Puerta del Aguacate, Azacualpa y El Tablón.
Esta vía permitiría a los conductores que transitan por el sector de El Tizatillo contar con una ruta alterna hacia la colonia Honduras, reduciendo la presión vehicular sobre el acceso principal a Tegucigalpa.








