En las últimas horas trascendió la salida de José Augusto Argueta de su cargo como secretario de Comunicación y Estrategia de Casa Presidencial, lo que representaría el primer cambio de alto nivel dentro del gabinete del presidente Nasry Asfura.
La salida de Argueta se produce en medio de cuestionamientos relacionados con la estrategia de comunicación del Gobierno y los resultados alcanzados en el posicionamiento de las acciones de la administración ante la ciudadanía.
Argueta llegó a Casa Presidencial luego de desempeñar funciones relevantes dentro del Partido Nacional, participar en la campaña presidencial y formar parte del proceso de transición gubernamental.
Una fuente del Gobierno confirmó a un medio nacional que, aunque la salida todavía no ha sido oficializada, Argueta podría asumir un cargo diplomático en una embajada, cuya sede aún no ha sido definida.
El funcionario no se presenta a sus labores desde el discurso oficial con el que el Gobierno conmemoró sus primeros seis meses de administración, situación que ha alimentado las versiones sobre su separación del cargo.
Semanas atrás, Argueta también se refirió públicamente a los cuestionamientos por un posible conflicto de nepotismo, debido a que su hermana ocupa el cargo de ministra de Educación. En esa ocasión, afirmó que no tendría inconvenientes en apartarse de su puesto si su permanencia generaba ese tipo de controversias.
La eventual salida ocurre además pese a que el presidente Asfura había señalado recientemente que no contemplaba cambios en su gabinete, aunque advirtió que cualquier ministro que no trabajara al ritmo exigido por su administración podría ser removido.
El pasado 27 de mayo, la abogada Elizabeth Rodríguez se convirtió en la primera funcionaria separada de un cargo de alto nivel durante la actual administración, tras dejar la titularidad de la Oficina Administradora de Bienes Incautados (OABI). En su lugar fue nombrado el abogado Jorge Alberto Cálix.
De confirmarse oficialmente la salida de Argueta, quedará pendiente conocer quién asumirá la conducción de la estrategia de comunicación del Ejecutivo y si este movimiento dará paso a nuevos cambios dentro del gabinete presidencial.







