Al menos 33 familias han resultado afectadas por las lluvias registradas en las últimas horas en los departamentos de Santa Bárbara y Yoro, donde se reportaron desbordamientos de quebradas y ríos, inundaciones y deslizamientos de tierra.
El subcomisionado noroccidental de la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), Alex Estévez, informó que las mayores afectaciones se registraron en sectores de Quimistán, Santa Bárbara, debido al incremento de los niveles de agua y la saturación de los suelos.
Según el funcionario, en la zona rural de Quimistán se contabilizan alrededor de 18 familias afectadas, mientras que en el área urbana de Pinalejo fueron reportadas otras 15 familias con daños provocados por las inundaciones.
Estévez detalló que las familias afectadas en Pinalejo se encuentran distribuidas en aproximadamente 10 barrios de la zona urbana, donde las lluvias generaron acumulación de agua y complicaciones para los residentes.
Ante la situación, durante la mañana se realizaron algunas evacuaciones preventivas para poner a salvo a las familias que se encontraban en zonas de riesgo. Sin embargo, posteriormente los pobladores retornaron a sus viviendas al mejorar las condiciones.
“Anoche pues tuvimos interrupciones en lo que es la zona de Quimistán, en algunas áreas quedaron complicadas por un desbordamiento de una quebrada y también un río igual, deslizamientos de la zona, había la saturación de los suelos”, explicó Estévez.
Mientras tanto, en el departamento de Yoro también se reportaron deslizamientos, específicamente en el sector de Cuyamapa, donde equipos ya trabajan para evaluar las condiciones y determinar el nivel de afectación.
De acuerdo con el reporte preliminar, el paso por este sector permanece habilitado, aunque se registra circulación lenta debido a las condiciones de la vía.
Las autoridades mantienen las labores de monitoreo y evaluación en las zonas afectadas, principalmente para determinar si existen puntos completamente obstruidos y establecer las acciones necesarias para garantizar la seguridad de las familias y la circulación por las áreas afectadas.







