La decisión representa un viraje diplomático significativo, orientado a restaurar la confianza de inversionistas extranjeros y a normalizar los vínculos del país con organismos multilaterales, un paso considerado clave para reconstruir la percepción internacional de seguridad jurídica y estabilidad en el entorno de negocios hondureño.
En su comunicación dirigida al Ejecutivo, Martina Polasek, secretaria general del CIADI (Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones), detalla que el organismo ofrecerá toda la asistencia técnica necesaria para completar el proceso de reincorporación.
El procedimiento, conforme a los artículos 67 y 68 del Convenio del CIADI, consiste en firmarlo y depositar el instrumento de ratificación, aceptación o aprobación ante la Secretaría General, dos pasos imprescindibles para restablecer plenamente la membresía de Honduras.
Polasek, en la carta remitida, reafirmó la disposición del CIADI para acompañar “en cada etapa del proceso” y adjuntó una guía detallada con los requisitos específicos, garantizando así que Honduras cuente con el respaldo técnico y operativo necesario para cumplir de forma “ordenada y clara” cada una de las fases requeridas.
La reincorporación no se produce de manera automática; exige la realización formal de los trámites señalados, tras los cuales Honduras podrá beneficiarse de los mecanismos internacionales de arbitraje gestionados por el CIADI.
Esta vuelta al organismo permitirá al país acceder nuevamente a un foro internacionalmente reconocido y neutral para la resolución de controversias entre inversionistas extranjeros y el Estado hondureño.
Desde la perspectiva jurídica, esto restituye la capacidad de Honduras para participar en procedimientos de arbitraje independientes, mecanismo considerado fundamental para proteger los intereses tanto de inversionistas como del Estado y fortalecer el atractivo jurídico ante flujos internacionales de capital.
La situación actual remite a un antecedente reciente: en 2024, por decisión de la entonces presidenta Xiomara Castro, Honduras comunicó oficialmente su retiro del CIADI.
El retiro se formalizó el 25 de agosto de ese año, fundamentado en argumentos de soberanía estatal y en el temor a que tales mecanismos internacionales limitaran la capacidad del país para legislar sobre asuntos de interés público sin la amenaza de litigios externos. No obstante, juristas, economistas y sectores empresarialessubrayaron los efectos adversos para la seguridad jurídica y la confianza de los inversionistas, alertando que la salida del CIADI podría incrementar la percepción de riesgo y reducir la capacidad de Honduras para atraer nuevas inversiones.
Pese a su retiro, Honduras continuó enfrentando procesos arbitrales internacionales, ya que ciertos tratados y acuerdos de inversión bilateral incorporan cláusulas que permiten la remisión de disputas al CIADI incluso tras la retirada. Esta realidad evidenció las limitaciones de una salida unilateral, al tiempo que mantuvo vigente la preocupación por la falta de protección efectiva en escenarios de controversias.
El CIADI, como organismo internacional especializado, fue creado con el propósito de ofrecer un mecanismo neutral y técnico para la solución de disputas entre inversionistas extranjeros y Estados soberanos.
Su existencia se rige por el Convenio sobre Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones entre Estados y Nacionales de Otros Estados, brindando un marco procedimental destinado a fomentar la transparencia, la imparcialidad y la seguridad jurídica. La pertenencia a este sistema suele considerarse una señal positiva para los mercados, al asegurar un entorno legal confiable para la inversión internacional
Con la confirmación del CIADI y el inicio del proceso formal solicitado por Nasry Asfura, Honduras se alinea nuevamente con la práctica habitual de muchos Estados miembros del Banco Mundial que recurren a mecanismos institucionales para solucionar controversias derivadas de inversiones.
Según la secretaria general del CIADI, los representantes del organismo manifestaron que están “encantados de dar la bienvenida de nuevo a Hondurascomo miembro pleno”, una vez que el país complete los trámites de ratificación exigidos.
La reincorporación permitirá a Honduras fortalecer las garantías de solución de conflictos internacionales, restablecer canales de diálogo con inversionistas y proporcionar una plataforma más sólida para la llegada de capital extranjero. El proceso, además, refuerza el compromiso del nuevo gobierno con la estabilidad jurídica y la integración en la economía global, en una coyuntura en la que la confianza de los mercados constituye un elemento central para la recuperación y el desarrollo económico nacional.








