El caso relacionado con la apertura de una cuenta bancaria en Estados Unidos vinculada a la campaña del excandidato presidencial liberal Salvador Nasralla ha generado nuevas reacciones en el ámbito político hondureño, en medio de señalamientos, aclaraciones y un proceso de investigación en curso.
De acuerdo con los involucrados, el coordinador de la campaña en Estados Unidos, Ronny Frazier, y el tesorero Cristóbal Contreras, han expresado su disposición de comparecer ante las autoridades hondureñas para brindar explicaciones sobre la apertura y manejo de la cuenta, actualmente bajo escrutinio del Ministerio Público.
Frazier aseguró que existe apertura total para colaborar con las investigaciones y afirmó que incluso ha mostrado interés en que el proceso se esclarezca completamente. En ese sentido, indicó que el objetivo es transparentar cualquier duda relacionada con la administración de recursos durante la campaña en el extranjero.
El dirigente explicó además que en marzo de 2025 sostuvo una conversación con el expresidente del Consejo Central Ejecutivo del Partido Liberal (CCEPL), Yani Rosenthal, en la que manifestó su disposición de presentar un informe detallado sobre el manejo de la cuenta bancaria.
En relación con los recursos, Frazier negó que se hayan manejado sumas millonarias, como se ha mencionado en algunas versiones, y afirmó que los fondos recibidos rondan los 19 mil dólares, provenientes de aportaciones de hondureños residentes en Estados Unidos.
Asimismo, aclaró que la apertura de la cuenta no fue autorizada por el Partido Liberal, ni por Salvador Nasralla, ni por la diputada Iroshka Elvir, por lo que insistió en que se debe establecer con claridad cómo se gestionaron los procedimientos administrativos relacionados.
El caso se encuentra bajo investigación de las autoridades competentes, que buscan determinar si existieron irregularidades en la apertura y administración de la cuenta, así como posibles responsabilidades legales.
Mientras avanza el proceso, el tema ha reactivado el debate sobre el financiamiento de campañas políticas en el exterior y la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y transparencia en los procesos electorales hondureños.








