Las autoridades informaron sobre el desmantelamiento de una red compuesta por 18 cámaras de videovigilancia de alta definición que presuntamente eran utilizadas por integrantes de la Pandilla 18 para monitorear en tiempo real los movimientos de las fuerzas de seguridad en distintos sectores.
De acuerdo con el reporte oficial, el sistema tecnológico permitía a la estructura criminal mantener vigilancia permanente sobre barrios y colonias bajo su influencia, facilitando la detección de operativos policiales y el control de actividades ilícitas en la zona.
Durante la operación, los equipos fueron localizados e inutilizados por las fuerzas de seguridad, como parte de las acciones orientadas a debilitar las capacidades operativas de grupos delictivos organizados.
Las autoridades señalaron que este tipo de sistemas de vigilancia clandestina son utilizados por organizaciones criminales para fortalecer su presencia territorial, intimidar a la población y anticipar la actuación de los cuerpos de seguridad.
Con el decomiso de las cámaras, la Policía considera que se recuperan espacios estratégicos para la vigilancia estatal y se fortalece la seguridad en las comunidades afectadas.
Las investigaciones continúan para identificar a los responsables de la instalación y operación de la red de videovigilancia, así como determinar si existen otros sistemas similares funcionando en diferentes sectores del país.







