El costo de la carne de res continúa mostrando incrementos en los mercados hondureños, una situación que comienza a afectar tanto a los consumidores como a los comerciantes del rubro, quienes advierten sobre posibles nuevas alzas en las próximas semanas.
Gregorio Soriano, representante de la Feria del Agricultor y el Artesano, informó que el precio del producto ha experimentado un aumento acumulado de cuatro lempiras en las últimas dos semanas debido a dificultades en la producción ganadera. Sin embargo, aseguró que los vendedores han absorbido gran parte del incremento para evitar un impacto mayor en los compradores.
Según explicó, actualmente la libra de carne se comercializa a 100 lempiras, aunque el aumento trasladado al consumidor ha sido mínimo en comparación con el alza registrada en el costo de adquisición.
El dirigente detalló que la principal causa de este comportamiento es la reducción en la disponibilidad de ganado, una situación vinculada a la escasez de lluvias registrada en meses recientes y que ha afectado la producción de pasto necesario para alimentar al hato ganadero.
“La oferta de ganado se ha reducido considerablemente porque muchos productores enfrentan dificultades para mantener a los animales debido a la falta de alimento en los potreros”, indicó.
Asimismo, señaló que los precios continúan mostrando variaciones semanales. Mientras hace algunos días la carne se adquiría a 63 lempiras por libra al por mayor, actualmente el costo ronda los 65 lempiras, reflejando una tendencia ascendente en la cadena de comercialización.
Los comerciantes consideran que, de persistir las condiciones climáticas adversas, el mercado podría enfrentar nuevas presiones que provocarían incrementos adicionales en los precios de la carne durante los próximos meses.
El encarecimiento del producto también comienza a repercutir en el comportamiento de los consumidores. De acuerdo con vendedores de la Feria del Agricultor, muchas familias han optado por reducir la cantidad de carne que compran o sustituirla por otras alternativas más económicas, ante el aumento generalizado en el costo de los alimentos y la disminución del poder adquisitivo.
Ante este panorama, productores y comerciantes mantienen la expectativa de que las lluvias mejoren en las principales zonas ganaderas del país, lo que permitiría recuperar la disponibilidad de pastizales y estabilizar los precios en el mercado nacional.








