En medio de una de las emergencias más dolorosas que ha vivido la capital en los últimos años, los canes de búsqueda y rescate Togo y Mago volvieron a demostrar su invaluable aporte en las labores de localización de víctimas atrapadas entre los escombros del derrumbe ocurrido en el Anillo Periférico.
Junto a sus guías especializados, ambos ejemplares participaron activamente en la operación de búsqueda, poniendo en práctica su entrenamiento, capacidad de rastreo y experiencia en escenarios de desastre. Su intervención fue clave para orientar los esfuerzos de los equipos de rescate en una zona caracterizada por la inestabilidad del terreno y las difíciles condiciones de trabajo.
Togo y Mago ya habían destacado anteriormente durante las labores de rescate realizadas en Villa Nueva, donde también colaboraron en la localización de personas afectadas por una emergencia similar, consolidándose como parte fundamental de los equipos de respuesta.
En esta ocasión, más binomios caninos se sumaron a las operaciones para reforzar la búsqueda de las personas desaparecidas, trabajando de manera coordinada con bomberos, cuerpos de socorro y personal especializado.
Las labores contaron además con el apoyo de efectivos de la Policía Militar del Orden Público (PMOP), quienes brindaron seguridad perimetral y respaldo logístico a los rescatistas que permanecen trabajando en la denominada «zona cero».
La participación de estos perros de rescate y sus guías refleja el compromiso, la preparación y la vocación de servicio de hombres y mujeres que, junto a sus compañeros de cuatro patas, ponen sus capacidades al servicio del pueblo hondureño en los momentos más difíciles.







