Representantes del sector taxi informaron que no reducirán los cinco lempiras aplicados a la tarifa del servicio, a pesar de la reciente disminución en los precios de los combustibles.
Los transportistas explicaron que, aunque el costo de los carburantes ha registrado una baja, aún enfrentan elevados gastos operativos y otras obligaciones económicas que les impiden realizar un ajuste en el valor del pasaje.
Según el gremio, el mantenimiento de las unidades, el incremento en el precio de los repuestos, los costos de operación y otros compromisos financieros continúan afectando la rentabilidad del servicio, por lo que consideran inviable una reducción de la tarifa en este momento.
Los representantes del sector señalaron que la tarifa vigente se mantendrá mientras las condiciones económicas no permitan una disminución que garantice la sostenibilidad de la actividad.
La postura surge luego de las recientes rebajas anunciadas en los precios de los combustibles, situación que ha generado expectativas entre los usuarios sobre una posible reducción en el costo del transporte público.








