La cifra de víctimas mortales por los potentes terremotos que sacudieron Venezuela la semana pasada ascendió a 1,719, mientras los equipos de rescate mantienen una intensa búsqueda de personas que aún permanecen atrapadas entre los escombros.
Ante la magnitud de la emergencia, brigadas internacionales de rescate y organismos humanitarios han llegado al país para apoyar las labores de búsqueda, atención médica y asistencia a las miles de familias afectadas por los sismos, considerados entre los más fuertes registrados en Venezuela en más de un siglo.
Las zonas más golpeadas por el desastre incluyen el estado de La Guaira, la capital Caracas y comunidades cercanas, donde decenas de edificios colapsaron o sufrieron daños estructurales de consideración. Además, miles de personas permanecen desplazadas y muchas han tenido que refugiarse en albergues temporales o a la intemperie tras perder sus viviendas.
Mientras continúan las réplicas, las autoridades y organismos internacionales concentran sus esfuerzos en localizar sobrevivientes, atender a los heridos y garantizar el suministro de alimentos, agua, medicinas y refugio para las comunidades afectadas.








