Las intensas lluvias que afectan el oriente del país mantienen incomunicado al 80 % del municipio de Patuca, Olancho, donde unas 30 mil personas enfrentan dificultades por el colapso de carreteras, puentes y vías de acceso. Ante la magnitud de los daños, la Corporación Municipal declaró estado de emergencia por las pérdidas en los sectores agrícola, ganadero y de infraestructura.
El alcalde Juan Colindres informó que más de 220 aldeas y caseríos permanecen aislados debido al desbordamiento de ríos y quebradas, lo que ha impedido el traslado de personas, alimentos, combustible y otros productos de primera necesidad. Además, señaló que muchas carreteras no reciben mantenimiento desde hace más de dos décadas.
La emergencia también deja dos jóvenes desaparecidos, quienes fueron arrastrados por la corriente del río Patuca cuando intentaban cruzarlo en el sector de Río Abajo. Equipos de rescate mantienen las labores de búsqueda.
En Wampusirpi, Gracias a Dios, las pérdidas aún son incalculables. La alcaldesa Gloria Chávez Bonilla informó que más de 60 familias fueron evacuadas tras las inundaciones y que los cultivos de yuca, maíz, arroz y hortalizas permanecen bajo el agua. Asimismo, alertó que el comercio fluvial, del que depende el 95 % de la economía local, continúa paralizado, mientras las pulperías comienzan a quedarse sin alimentos y combustible.
Las afectaciones también alcanzan a los municipios de Juticalpa, San Francisco de Becerra, Catacamas y Dulce Nombre de Culmí, donde el incremento del caudal de ríos ha dañado puentes y carreteras, dejando varias comunidades aisladas.
Ante este panorama, Copeco mantiene la Alerta Amarilla en Gracias a Dios y la Alerta Verde en cinco municipios de Olancho, mientras prepara el envío de ayuda humanitaria y advierte que las lluvias continuarán en las próximas horas, por lo que pidió a la población evitar cruzar ríos y mantenerse atenta a la información oficial.







