El director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgo de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), Julio Quiñónez, advirtió que Tegucigalpa y Comayagüela enfrentan un panorama crítico en el abastecimiento de agua potable y alertó que, si las lluvias no mejoran antes de finales de agosto, las represas podrían descender hasta entre un 15 % y un 20 % de su capacidad, comprometiendo el suministro para miles de capitalinos.
El funcionario explicó que la disminución de los niveles de los embalses obligará a incrementar el uso de productos químicos para potabilizar el agua debido al aumento de sedimentos. Indicó que la situación ya afecta a las zonas altas de la capital, donde el servicio se distribuye cada 15 o incluso cada 20 días, mientras que el embalse Los Laureles mantiene apenas alrededor del 40 % de su capacidad por el déficit de lluvias registrado durante este año.
Quiñónez hizo un llamado a la población a utilizar el agua de manera responsable, al advertir que la escasez también representa un riesgo para la salud pública. Informó que la AMDC avanza en la perforación y rehabilitación de pozos, además de impulsar proyectos de cosecha de agua de lluvia y almacenamiento en comunidades vulnerables. Asimismo, recordó que la represa San José, destinada a fortalecer el abastecimiento de la capital, registra un avance del 46 % y se prevé que entre en funcionamiento hasta el primer trimestre de 2028.







