El Congreso Nacional aprobó este jueves dos nuevos contratos de préstamo por un monto total de 225 millones de dólares, destinados al financiamiento del Presupuesto General de la República y programas de fortalecimiento fiscal.
Las operaciones financieras, una por 125 millones de dólares y otra por 100 millones de dólares, fueron aprobadas en único debate luego de la dispensa solicitada por el presidente de la Comisión de Presupuesto, el diputado del Partido Nacional por Santa Bárbara, Mario Pérez.
El parlamentario explicó que los recursos corresponden a financiamientos de apoyo presupuestario para atender obligaciones del Estado y ejecutar programas relacionados con transparencia fiscal, desarrollo y sostenibilidad.
“Son préstamos altamente concesionales, con periodo de gracia y una tasa de interés baja”, manifestó Pérez durante la sesión legislativa.
Por su parte, el viceministro de la Secretaría de Finanzas, Roberto Chang, aseguró que ambos financiamientos se encuentran dentro del techo de endeudamiento aprobado por el Congreso Nacional.
El primer préstamo, por 125 millones de dólares, corresponde al contrato número 80480-HN suscrito el 16 de junio de 2026 entre la Asociación Internacional de Fomento (AIF) y el Gobierno de Honduras.
Estos fondos serán utilizados para financiar el Presupuesto General de la República y forman parte del programa de financiamiento suplementario para políticas de desarrollo, transparencia, sostenibilidad fiscal y climática.
El financiamiento tendrá un plazo de 25 años, con una tasa de interés del 1 % anual y un periodo de gracia de cinco años.
El segundo crédito aprobado corresponde a un contrato por 100 millones de dólares con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), identificado con el número 6144/BL-HO, suscrito el 18 de junio de 2026.
Los recursos serán destinados al programa de fortalecimiento fiscal para el crecimiento inclusivo.
Según explicó Pérez, este préstamo contempla condiciones financieras favorables, con una tasa de interés fija del 0.25 %. Detalló que los primeros 60 millones de dólares comenzarían a pagarse en el sexto año, mientras que el monto restante tendrá un plazo de pago de 40 años y se cancelaría en una sola cuota.







