Al menos dos casos de violencia sexual contra menores de edad son atendidos cada semana en el Hospital Psiquiátrico Mario Mendoza, una situación que genera preocupación entre especialistas debido a que la cifra podría ser mayor por aquellos casos que no son denunciados o reportados.
La recurrencia de estos hechos pone nuevamente en evidencia la vulnerabilidad de niños y adolescentes frente a la violencia sexual y la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención, detección y atención integral.
Los especialistas advierten que detrás de cada caso existe una víctima que requiere atención médica y psicológica, además de protección y acompañamiento para evitar que el hecho quede en la impunidad.
La situación también plantea un desafío para las instituciones encargadas de proteger a la niñez, ya que muchos menores pueden enfrentar dificultades para revelar los abusos o encontrarse en entornos donde los agresores permanecen cerca de ellos.
Ante este panorama, se considera fundamental fortalecer la denuncia y los mecanismos de protección para que los casos puedan ser investigados oportunamente y las víctimas reciban atención especializada.







