El economista Mario Sosa advirtió que Honduras se encuentra “a las puertas de entrar en una depreciación acelerada” del lempira frente al dólar, escenario que, según sus proyecciones, podría llevar el tipo de cambio hasta los 27 lempiras por dólar y generar presiones adicionales sobre la inflación y el costo de la canasta básica.
Sosa explicó que la situación genera preocupación debido a que Honduras es una economía pequeña y abierta, con una alta dependencia de las importaciones. Por ello, una depreciación del lempira encarecería los productos adquiridos en el exterior, incluso si sus precios internacionales permanecen estables.
“El dólar llegando a 27 lempiras es una preocupación porque influiría en la inflación”, señaló el economista, al explicar que los importadores necesitarían más lempiras para adquirir la misma cantidad de productos en dólares.
El impacto podría trasladarse posteriormente a los consumidores, debido a que las empresas tendrían que asumir mayores costos para reponer sus inventarios. Sosa indicó que esta situación podría presentarse precisamente cuando se aproxima la temporada de mayor actividad comercial por las festividades de fin de año.
El analista consideró que septiembre será un mes determinante para la economía hondureña, debido a las expectativas sobre el comportamiento del tipo de cambio y a la entrada en vigencia de un nuevo incremento en las tarifas de energía eléctrica.
A estos factores se suma el impacto que podría generar el comportamiento de los precios durante diciembre, cuando tradicionalmente aumenta la demanda de productos y servicios, además de las presiones asociadas al precio de los combustibles.
Sosa señaló que, hasta ahora, la estabilidad macroeconómica del país se ha visto respaldada principalmente por el flujo de remesas familiares, que continúa representando una de las principales fuentes de ingresos para los hogares hondureños.
No obstante, consideró necesario que las autoridades adopten medidas para evitar que una eventual depreciación acelerada tenga efectos mayores sobre la población.
“Tiene que mitigar este tipo de situaciones como la depreciación, porque con una depreciación acelerada se asfixia más la economía del hondureño”, manifestó.
El comportamiento del tipo de cambio y de la inflación se mantiene entre los principales factores de preocupación para el sector privado de cara al cierre de 2026, especialmente ante las presiones externas y los efectos que la situación climática podría generar sobre la producción nacional y los precios de los alimentos.







