Ante la declaratoria de Alerta Roja por sequía en 75 municipios de Honduras, incluido el Distrito Central, autoridades municipales y gubernamentales plantearon la necesidad de fortalecer la coordinación para enfrentar el déficit de agua y sus efectos sobre la producción de alimentos.
El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, participó este miércoles en el primer Congreso de Seguridad Alimentaria de los Pueblos, convocado por el Congreso Nacional, donde representantes de alcaldías, Gobierno, organismos internacionales y sectores productivos analizaron medidas para hacer frente a la emergencia.
Zelaya advirtió que la situación ya trasciende la falta de agua y comienza a generar impactos directos en la producción agropecuaria.
“Ya cuando decís Alerta Roja, ya no solo es la falta de agua, ya tenemos una sequía. Eso te afecta la producción de alimentos. Hay municipios donde se está muriendo el ganado”, señaló el edil.
La declaratoria de emergencia entró en vigencia el martes 18 de agosto por tiempo indefinido. Además de los 75 municipios en Alerta Roja, Copeco estableció Alerta Amarilla en 71 y Alerta Verde en otros 88, debido a las condiciones de sequía meteorológica asociadas a un evento fuerte de El Niño.
De acuerdo con los reportes del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), el retraso en el inicio de la temporada lluviosa ha provocado déficits acumulados de precipitación de entre 100 y 200 milímetros.
Acciones en el Distrito Central
Frente al impacto de la sequía, Zelaya destacó las medidas que mantiene la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) para garantizar el abastecimiento de agua en la capital.
Entre las acciones mencionó la distribución gratuita de agua, que supera los cinco millones de galones entregados hasta la fecha, además de trabajos de reparación de fugas y la habilitación de nuevos pozos para incrementar la disponibilidad del recurso.
El alcalde también hizo un llamado a los capitalinos a utilizar el agua de manera responsable, debido a que las condiciones climáticas podrían prolongar la presión sobre las fuentes de abastecimiento.
Por su parte, el ministro de Copeco, Reinaldo Sánchez, señaló que la emergencia requiere planificación y acciones que trasciendan el corto plazo, por lo que consideró necesario mantener la coordinación entre las instituciones y dejar de lado las diferencias políticas.
Durante el Congreso de Seguridad Alimentaria también se plantearon alternativas para enfrentar los efectos de la sequía en la producción, entre ellas el uso de semillas mejoradas y medidas para proteger la vegetación.
Las autoridades mantienen el monitoreo de las condiciones climáticas y de las zonas más afectadas, mientras el llamado es a reforzar las medidas de prevención y garantizar el uso adecuado del agua para reducir el impacto de la emergencia en las familias hondureñas.







