El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), a través de la Defensoría de la Niñez, advirtió que niñas, niños y adolescentes en Honduras enfrentan una grave situación de vulnerabilidad, marcada por el incremento de la violencia, el abuso sexual, la trata de personas, el trabajo infantil peligroso, el reclutamiento por estructuras criminales y el desplazamiento forzado.
La coordinadora de la Defensoría de la Niñez del Conadeh, Cándida Maradiaga, señaló que el aumento de estas formas de violencia evidencia debilidades en los mecanismos de protección del Estado y representa un llamado urgente para fortalecer las políticas públicas dirigidas a garantizar los derechos de la niñez hondureña.
De acuerdo con el informe del Conadeh, entre enero de 2020 y junio de 2026 se registraron 1,330 muertes violentas de niñas, niños y adolescentes, lo que representa un promedio de 17 víctimas al mes, es decir, una cada 43 horas. Durante ese período, las muertes de menores de 18 años representaron el 6.45 % del total de homicidios registrados en el país.
El reporte también establece que el grupo más afectado corresponde a adolescentes de 15 a 18 años, con 997 muertes violentas, equivalentes al 75 % del total de víctimas. Asimismo, identifica a Francisco Morazán, Cortés, Olancho y Yoro como los departamentos con mayor incidencia, al concentrar el 58 % de los casos registrados.
El organismo defensor de los derechos humanos también expresó su preocupación por el incremento de adolescentes embarazadas, el aumento de niñas y niños víctimas de abuso y explotación sexual, así como por los casos de reclutamiento, desplazamiento forzado y menores que realizan trabajos considerados altamente peligrosos.
Maradiaga afirmó que la niñez hondureña continúa enfrentando múltiples riesgos incluso dentro de sus propios hogares. «Las niñas y los niños no están seguros ni en el seno de su propia familia, cuando debería ser el primer espacio protector», manifestó.
En ese sentido, hizo un llamado a fortalecer el papel de la familia mediante programas de formación en valores, principios y responsabilidad, orientados a mejorar la protección y atención de niñas, niños y adolescentes. Además, instó a las instituciones del Estado a reforzar las acciones de prevención, investigación y protección para reducir la violencia y garantizar el pleno ejercicio de los derechos de la niñez en Honduras.







