El Congreso Nacional reanudará esta semana sus sesiones ordinarias con la expectativa de retomar el tercer debate de las reformas al subsector eléctrico, una iniciativa impulsada por el Gobierno que busca reorganizar la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) para reducir sus pérdidas financieras y mejorar la sostenibilidad del sistema.
La propuesta plantea dividir la ENEE en tres empresas dedicadas a la generación, transmisión y distribución de energía. De acuerdo con el proyecto, las nuevas entidades operarían como sociedades mercantiles con capital 100 % estatal, con el objetivo de agilizar los procesos administrativos y fortalecer la gestión de la empresa pública. Según estimaciones de distintos sectores, la ENEE registra pérdidas cercanas al 38 % de la energía generada, mientras que la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) ha señalado que estas representan alrededor de 50 millones de lempiras diarios.
En las últimas semanas, representantes del sector empresarial, economistas y organismos de la sociedad civil han pedido al Congreso aprobar las reformas, al considerar que contribuirían a reducir los apagones, fortalecer las finanzas de la estatal y mejorar las condiciones para la inversión y el crecimiento económico. No obstante, el proyecto también ha generado debate político, principalmente por las preocupaciones expresadas por algunos diputados sobre una eventual privatización de la ENEE, extremo que el Gobierno ha rechazado y asegura que no forma parte de la iniciativa.







