spot_imgspot_img

Docentes enfrentan amenazas, violencia y desplazamiento forzado en Honduras

El ejercicio de la docencia se ha convertido en una actividad de alto riesgo para centenares de maestros en Honduras, quienes durante los últimos años han enfrentado amenazas, violencia y desplazamiento forzado interno, según informó el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh).

Elsy Reyes, coordinadora de la Defensoría de Movilidad Humana del Conadeh, indicó que entre 2016 y 2025 la Unidad de Desplazamiento Forzado Interno identificó alrededor de 553 casos de docentes en situación de riesgo o víctimas de desplazamiento forzado.

De acuerdo con el organismo, los trabajadores de la educación representan el tercer perfil más afectado por este fenómeno, después de las amas de casa y los comerciantes. Entre los gremios profesionales, los docentes ocupan el primer lugar, por encima de abogados y periodistas.

El Conadeh detalló que cinco de cada 100 casos atendidos por la institución corresponden a trabajadores del sector educativo.

Extorsión y amenazas entre las principales causas

Reyes explicó que el 71 % de los casos están relacionados con amenazas derivadas de situaciones como extorsión, violencia basada en género, información que los docentes poseen sobre sus estudiantes o acciones emprendidas para proteger a menores frente al riesgo de reclutamiento forzado por estructuras criminales.

También se han documentado casos vinculados con tentativas de homicidio.

La problemática se registra en los 18 departamentos del país, aunque existe una mayor concentración en Francisco Morazán, Cortés, El Paraíso, Olancho y Choluteca, particularmente en el Distrito Central y San Pedro Sula.

Ante las amenazas, docentes de distintos niveles educativos se han visto obligados a abandonar sus centros de trabajo para proteger su vida e integridad.

Mujeres representan la mayoría de las denuncias

El Conadeh señaló que el 68 % de las quejas relacionadas con riesgo o desplazamiento de docentes fueron presentadas por mujeres, mientras que el 32 % correspondió a hombres.

En el 41 % de los casos, las víctimas señalaron como presuntos agresores a personas desconocidas, integrantes de estructuras criminales e incluso miembros de cuerpos de seguridad del Estado.

Solo durante 2025, el organismo recibió 676 quejas relacionadas con desplazamiento forzado, de las cuales 59 correspondieron a docentes, equivalentes al 8.7 % del total.

Violencia también afecta la salud mental

El Conadeh advirtió que permanecer bajo amenazas y temor constante puede generar consecuencias en la salud de los docentes y afectar también a sus estudiantes, provocando situaciones como estrés, ansiedad e insomnio.

Ante esta situación, Reyes recomendó que los centros educativos cuenten con personal especializado en psicología y establezcan mecanismos inmediatos de respuesta para los maestros que reciben amenazas.

“No puede ser que un docente tenga que esperar una resolución interna para un traslado cuando su vida y su integridad personal están en riesgo. La medida debe ser inmediata”, enfatizó.

El organismo recordó que el desplazamiento de un maestro no solo afecta al docente y a su familia, sino también a los estudiantes y a toda la comunidad educativa, que pierde a uno de sus educadores.

spot_img
spot_img
spot_img

Lo más nuevo

Noticias relacionadas