Una madrugada marcada por el dolor enluta a Honduras. Un incendio registrado en una vivienda ubicada en el bordo de la colonia Esquipulas 2, en San Pedro Sula, dejó como saldo la muerte de seis integrantes de una misma familia: cinco hermanos y una bebé de seis meses.
De acuerdo con información preliminar del Cuerpo de Bomberos, el siniestro ocurrió alrededor de las 2:00 de la madrugada y consumió en pocos minutos la estructura de madera donde residía la familia Cortés Mejía. Las primeras investigaciones apuntan a un posible cortocircuito, presuntamente relacionado con conexiones eléctricas irregulares, aunque las causas oficiales continúan bajo investigación.
Las víctimas fueron identificadas como Daniela Azucena Cortés Mejía, de 19 años; Jahir Cortés Mejía, de 17; Mayra, de 7; Jairo Joel, de 10; Isaías, de 6; y Madison Charlotte, de seis meses, hija de Daniela. Todos se encontraban en una misma habitación cuando comenzaron las llamas y no lograron salir.
Familiares relataron que la puerta del cuarto permanecía asegurada con un candado como medida de seguridad, debido a constantes ingresos de desconocidos a la vivienda. Sin embargo, esa protección terminó dificultando la evacuación durante la emergencia. Vecinos intentaron rescatarlos, pero el fuego avanzó rápidamente y, cuando lograron abrir la puerta, las víctimas ya no presentaban signos vitales.
La tragedia dejó con vida a Mirta Cortés, madre de cinco de las víctimas y abuela de la bebé fallecida, quien esa noche decidió dormir en otra habitación de la vivienda. Desde entonces permanece entre Medicina Forense y el lugar del incendio, a la espera de la entrega de los cuerpos de sus familiares.
Mientras tanto, Medicina Forense realiza las autopsias y el proceso de identificación, que en algunos casos podría requerir pruebas de ADN debido al estado en que fueron recuperados los cuerpos.
El alcalde de San Pedro Sula, Roberto Contreras, informó que la municipalidad asumirá los gastos funerarios de las víctimas y coordina la logística para los sepelios. Asimismo, reiteró la necesidad de intervenir los asentamientos ubicados en los bordos, donde persisten viviendas construidas con materiales altamente inflamables y conexiones eléctricas que representan un riesgo permanente.
El Cuerpo de Bomberos alertó que los incendios estructurales han aumentado un 10 % durante este año en comparación con el mismo período de 2025, siendo las fallas eléctricas una de las principales causas de estos siniestros.
En el Congreso Nacional, diputados guardaron un minuto de silencio en memoria de las víctimas y solicitaron agilizar los procesos de identificación para que los cuerpos puedan ser entregados a sus familiares.
La tragedia de la familia Cortés Mejía vuelve a poner en evidencia las condiciones de vulnerabilidad en las que viven miles de familias en los bordos del país y reabre el debate sobre la necesidad de fortalecer las medidas de seguridad en estas comunidades.







