El expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, regresó este domingo al país luego de permanecer más de cuatro años en Estados Unidos, donde cumplía una condena por delitos relacionados con narcotráfico hasta ser beneficiado con un indulto otorgado por el presidente estadounidense Donald Trump.
Hernández arribó a las 8:40 de la mañana al Aeropuerto Internacional de Palmerola, en Comayagua, a bordo de una aeronave privada procedente de Estados Unidos. Su llegada generó una amplia expectativa política y mediática, al tratarse de un hecho sin precedentes en la historia reciente del país.
Al descender del avión, el exmandatario fue recibido por familiares, simpatizantes y personas cercanas. Vestido con camisa blanca, pantalón de mezclilla y zapatos casuales, saludó levantando las manos antes de abrazar a sus familiares. Posteriormente, el grupo realizó una oración sobre la pista del aeropuerto.
Tras cumplir con los trámites migratorios correspondientes para su ingreso al país, Hernández abordó una caravana de vehículos que lo esperaba en la terminal aérea. Antes de retirarse, subió a la paila de un vehículo tipo pick-up para saludar a los centenares de simpatizantes que acudieron a recibirlo.
Durante un breve encuentro con los medios de comunicación, el exgobernante expresó su satisfacción por regresar a Honduras. “Feliz, alegre de estar en mi tierra de nuevo. Sabía que iba a regresar, pero no sabía que sería así. Estoy agradecido con Dios”, manifestó.
Como parte de la agenda anunciada por su familia, Hernández se trasladó posteriormente a la Finca Rocío, donde tenía previsto ofrecer su primer mensaje público tras su retorno al país, acompañado por familiares y allegados.
Más tarde, el cronograma contempla una segunda intervención pública en las inmediaciones del aeropuerto Toncontín, en Tegucigalpa. Su esposa, Ana García, informó que durante la jornada volverá a colocarle el anillo matrimonial que conservó desde el 14 de febrero de 2022, fecha en que el expresidente fue capturado en su residencia para enfrentar el proceso de extradición hacia Estados Unidos.
Al finalizar las actividades programadas, Hernández tiene previsto regresar a su vivienda, de la que salió hace más de cuatro años tras su captura, cerrando así una etapa que ha marcado la política hondureña en los últimos años.







