La adjudicación de un contrato superior a los 65 millones de dólares para la fabricación de placas vehiculares volvió a generar cuestionamientos sobre la transparencia en los procesos de contratación pública, luego de que distintos sectores solicitaran una revisión exhaustiva del acuerdo.
El analista Carlos Cálix señaló que todo proyecto de esta magnitud debe ser sometido a evaluaciones técnicas rigurosas, especialmente cuando existen antecedentes o dudas sobre el proveedor. Sus declaraciones surgen después de que el diputado Carlos Umaña cuestionara la adjudicación del contrato a una empresa alemana que ya había participado en procesos anteriores relacionados con la emisión de placas vehiculares.
Cálix sostuvo que la transparencia debe prevalecer en el manejo de los recursos públicos y consideró que, además del escrutinio de la prensa, corresponde a las instancias técnicas y, de ser necesario, a los órganos de investigación determinar si el proceso se desarrolló conforme a la ley. Asimismo, recordó que Honduras mantiene desde hace varios años un déficit en la entrega de placas vehiculares, situación que ha obligado a miles de conductores a circular con permisos provisionales y que, a su juicio, requiere una solución definitiva respaldada por procesos claros y confiables.







