La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) evalúa la posibilidad de implementar el bombardeo de nubes en el corredor seco y sectores de Tegucigalpa, como una medida para estimular las lluvias y enfrentar los efectos de la sequía que afecta a productores y fuentes de abastecimiento de agua en el país.
El ministro de la SAG, Moisés Molina, explicó que las autoridades analizan la utilización de esta tecnología debido a la disminución de las precipitaciones, situación que ha afectado la producción agrícola y ha dificultado que los productores puedan desarrollar sus cosechas de manera normal.
Molina señaló que la Secretaría de Agricultura y Ganadería prevé consultar con especialistas y usuarios de esta tecnología en México, quienes cuentan con experiencia en la aplicación de técnicas para estimular precipitaciones.
“Estaremos conversando con los usuarios que ya han tenido varios años de uso de esta tecnología en México y en cuanto ellos nos hagan la verificación, que estamos seguros de que la van a hacer, son gente con la que hemos trabajado en el pasado, ellos lo van a hacer, vamos a ver la oferta que nos presenten”, explicó.
El funcionario indicó que, una vez conocida la propuesta técnica y económica, se analizará la posibilidad de coordinar con otros sectores para asumir los costos de la intervención.
En ese sentido, mencionó que se ha solicitado la participación de productores de caña de azúcar ubicados en las zonas donde se aplicaría el proyecto, con el propósito de distribuir el costo de la operación.
“Pero sí le digo, va a ser más barato que los 20 millones de lempiras que estamos destinando a comprar alimento animal”, afirmó.
Plan contempla corredor seco y Tegucigalpa
De acuerdo con Molina, la propuesta inicial contempla intervenir una extensión aproximada de 30 millones de hectáreas, que abarcaría el corredor seco e incluso sectores de Tegucigalpa y las zonas donde se encuentran las principales represas que abastecen de agua a la capital.
El ministro manifestó su preocupación por la situación hídrica de Tegucigalpa y consideró que la crisis de agua que enfrenta la capital debería recibir mayor atención.
“Inicialmente abarcaríamos 30 millones de hectáreas, es todo el corredor seco, incluso Tegucigalpa para las represas. La gente no habla del problema que hay en Tegucigalpa, y a mí me asombra porque es una amenaza enorme la que hay”, enfatizó.
La propuesta todavía se encuentra en etapa de evaluación y dependerá de los estudios técnicos, la experiencia de especialistas y las condiciones que se establezcan para determinar su posible implementación.
SAG destina recursos para alimentación animal
Molina también informó que la SAG ha destinado alrededor de 20 millones de lempiras para atender a pequeños productores afectados por la sequía mediante la compra y distribución de alimento para animales.
El objetivo es apoyar a los productores que enfrentan dificultades para mantener su ganado debido a la falta de agua y alimento provocada por las condiciones climáticas.
El ministro señaló que estas acciones forman parte de una respuesta inmediata ante los efectos de la sequía, pero sostuvo que también se requiere desarrollar medidas que permitan reducir la vulnerabilidad del sector agrícola frente a futuros fenómenos climáticos.
Plantean construir más cosechas de agua
Como parte de las medidas de adaptación, la SAG también plantea incrementar la construcción de sistemas de cosecha de agua en diferentes municipios del país.
Molina explicó que una de las metas iniciales contempla construir alrededor de 3,000 cosechas de agua por año, aunque consideró que el objetivo podría ser mucho mayor.
“Si construimos 3.000 cosechas de agua por año, podríamos llegar a 12.000, pero esa es una meta bastante discreta, ya se cuenta que son 298 municipios, con 10 cosechas que construya cada municipio estaríamos alcanzando los 3.000. Creo que debemos ser más agresivos y llegar a 10 veces eso”, manifestó.
Según el funcionario, estas obras permitirían almacenar agua durante los períodos de lluvia para utilizarla posteriormente durante las temporadas secas, reduciendo el impacto de fenómenos climáticos que afectan de manera recurrente a los productores.
La SAG busca combinar las medidas de atención inmediata, como la entrega de alimento para animales, con proyectos de infraestructura hídrica que permitan fortalecer la capacidad de adaptación del sector agrícola ante futuras sequías.







