Decenas de escuelas y colegios del país permanecen tomados por estudiantes, padres de familia y empleados, en protesta por el despido de vigilantes, personal de aseo, bibliotecas y trabajadores administrativos del sistema educativo.
Los manifestantes exhibieron las notificaciones de despido y denunciaron que las desvinculaciones laborales estarían relacionadas con la reciente aprobación de la Ley de Reactivación Económica, situación que, según afirman, afecta la estabilidad laboral de cientos de trabajadores.
Los protestantes hicieron un llamado a la ministra de Educación, Arely Argueta, para que se detengan los despidos y se respeten los derechos laborales del personal afectado, mientras las tomas continúan afectando el desarrollo normal de las actividades académicas en varios centros educativos del país.








