Desde miembros de la sociedad civil hasta prominentes figuras de la vida política nacional son del criterio que se debe iniciar de inmediato el proceso de transición al nuevo gobierno.
En poco más de veinte días la nueva administración debe entrar en funciones por lo tanto es poco el tiempo que tienen los equipos para entregar como para recibir las diferentes instituciones del estado.
Desde la dirigencia de Libertad y Refundación se ha tomado la determinación de bloquear el proceso de transición con el propósito de chantajear al nuevo Presidente para que negocie un pedazo del pastel de la nueva administración.








