La esperanza de encontrar sobrevivientes entre los escombros se desvanece poco a poco en la zona de la tragedia ocurrida en Loarque. Este miércoles, el Cuerpo de Bomberos confirmó el hallazgo del segundo cuerpo sin vida entre los restos de la bodega que colapsó tras un derrumbe en el Anillo Periférico de la capital.
La víctima fue identificada preliminarmente por sus familiares como Félix Núñez, quien laboraba como contador de la empresa propietaria de la bodega afectada. Su cuerpo fue localizado tras intensas horas de búsqueda, en una operación marcada por las difíciles condiciones del terreno y el riesgo constante para los rescatistas.
El mayor del Cuerpo de Bomberos, Sergio Madrid, informó que Núñez fue encontrado a unos 12 metros de distancia de donde, el martes, fue recuperado el cuerpo de Claudia Suyapa Garay, la primera víctima mortal confirmada de esta emergencia.
«Ya se está realizando la extracción del cuerpo mediante una camilla especializada para entregarlo de inmediato al personal del Ministerio Público, que se encargará de su traslado a la morgue judicial», explicó el oficial.
El hallazgo representa un nuevo golpe para las familias afectadas y para los equipos de rescate que, desde el momento del derrumbe, han trabajado sin descanso removiendo toneladas de tierra, concreto y estructuras metálicas.
Una vez concluido el proceso de recuperación y entrega del cuerpo, los bomberos retomarán la búsqueda de Karen Girón, quien sería la única persona que aún permanece desaparecida. Según las estimaciones de los rescatistas, podría encontrarse a unos 15 metros del lugar donde fue localizado Félix Núñez.
Desde las primeras horas de este miércoles, los equipos de emergencia concentraron sus esfuerzos en encontrar a las dos personas que permanecían soterradas tras el colapso del cerro sobre la bodega. Sin embargo, con el hallazgo de este segundo cuerpo, la tragedia suma ya dos víctimas mortales confirmadas.
Mientras las labores continúan en la denominada «zona cero», familiares permanecen a la espera de noticias, aferrados a la esperanza de encontrar a la última persona desaparecida y cerrar uno de los capítulos más dolorosos que ha vivido la capital en los últimos años.








