Las investigaciones sobre la masacre que estremeció a Honduras el pasado 21 de mayo en la comunidad de Rigores, Trujillo, Colón, comenzaron a dar resultados con la captura del primer sospechoso vinculado al asesinato de 20 personas.
El director de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), Rolando Ponce, explicó que las pesquisas apuntan a que la tragedia estaría relacionada con conflictos surgidos alrededor del robo y control de la producción de palma africana, una actividad que representa una importante fuente de ingresos en la zona.
Según las autoridades, grupos criminales dedicados al robo de este producto han provocado disputas violentas que durante los últimos años han generado temor e inseguridad entre los habitantes de la región.
Ponce indicó que la detención constituye un paso importante para llevar justicia a las familias que perdieron a sus seres queridos y aseguró que los equipos de investigación continúan trabajando para identificar y capturar a todos los responsables.
“Las investigaciones están bastante avanzadas y esperamos pronto obtener más resultados”, afirmó el jefe policial.
Mientras el sospechoso será presentado ante los tribunales competentes, las fuerzas de seguridad mantienen operativos en Colón con el objetivo de desarticular las estructuras criminales que estarían detrás de este hecho que dejó luto y dolor en decenas de hogares hondureños.








