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Destinan 1,500 millones de lempiras a obras de protección contra inundaciones en el Valle de Sula

Una inversión de 1,500 millones de lempiras se ha destinado a la ejecución de obras de protección en el Valle de Sula, con el objetivo de reducir el impacto de las inundaciones, proteger las zonas productivas y disminuir los riesgos para las comunidades asentadas en sectores vulnerables.

El ministro de Infraestructura y Transporte (SIT), Aníbal Ehrler, confirmó la inversión y detalló que los trabajos incluyen la construcción de aproximadamente cinco kilómetros de escolleras de piedra y más de 18 kilómetros de bordos nuevos, compactados y construidos con la densidad requerida.

Las obras forman parte de un conjunto de intervenciones orientadas a fortalecer la infraestructura de protección y mejorar la capacidad de los cauces para manejar los incrementos en los niveles de agua durante las temporadas lluviosas.

Además de la construcción de bordos y escolleras, las autoridades ejecutan trabajos de limpieza y ampliación en diferentes puntos de la red hídrica del Valle de Sula.

Entre los sectores intervenidos se encuentran los canales Maya y Campín, el canal de Los Indios, la quebrada Chanigua y el río Chamelecón.

Ehrler explicó que estas acciones tienen como propósito aumentar la capacidad hidráulica de los cauces y reducir el riesgo de desbordamientos que puedan afectar a las comunidades, cultivos y demás actividades productivas ubicadas en esta zona del país.

Amplían capacidad del río Chamelecón

Uno de los principales puntos de intervención se encuentra en el río Chamelecón, considerado uno de los cauces de mayor importancia para el Valle de Sula.

Según las estimaciones presentadas por el ministro, actualmente el río tiene una capacidad aproximada de 1,900 metros cúbicos de agua por segundo.

Con los trabajos de ampliación de su sección hidráulica, las autoridades pretenden elevar esa capacidad hasta aproximadamente 2,800 metros cúbicos por segundo.

El objetivo es que el cauce pueda soportar mayores volúmenes de agua durante las crecidas provocadas por lluvias intensas y reducir las posibilidades de desbordamiento en sectores poblados y productivos.

Las obras también buscan generar mayor margen de seguridad para las comunidades ubicadas en las riberas de los diferentes ríos y canales que atraviesan el Valle de Sula.

Ninguna obra garantiza protección absoluta

Pese a las obras ejecutadas, el ministro Ehrler advirtió que ninguna infraestructura puede garantizar una protección absoluta frente a fenómenos meteorológicos de gran magnitud.

El funcionario recordó lo ocurrido durante el huracán Eta, que impactó Honduras en noviembre de 2020 y provocó crecidas extraordinarias en diferentes ríos del país.

“Si viene un huracán como Eta, que inyecta 7,000 metros cúbicos por segundo, no hay nada que lo pueda contener”, señaló.

Ehrler explicó que un fenómeno de esa magnitud podría superar incluso la capacidad de las obras de protección más robustas, por lo que las intervenciones buscan principalmente aumentar la resiliencia de la zona y proporcionar un mayor margen de seguridad ante eventos meteorológicos severos.

Protección para comunidades y producción agrícola

El Valle de Sula es una de las principales zonas agrícolas y productivas de Honduras, pero también una de las regiones más expuestas a las inundaciones debido a su ubicación y a la presencia de importantes ríos y canales.

En ese sentido, las autoridades consideran que la combinación de bordos, escolleras, ampliación de cauces y limpieza de canales permitirá reducir la vulnerabilidad de las comunidades y proteger áreas destinadas a la producción.

Los trabajos también buscan mejorar la capacidad de respuesta de la red hídrica ante las lluvias y evitar que la acumulación de sedimentos, maleza u otros obstáculos reduzca el flujo de agua.

El ministro sostuvo que estas obras forman parte de las acciones encaminadas a preparar al Valle de Sula frente a futuras temporadas lluviosas y disminuir el impacto que las crecidas de los ríos puedan generar en las poblaciones y actividades económicas.

Sin embargo, las autoridades reiteran que la infraestructura representa una medida de prevención y reducción del riesgo, pero no elimina completamente la posibilidad de inundaciones cuando se presentan fenómenos naturales extremos.

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