Monseñor Silvio Báez criticó desde Miami a los regímenes autoritarios durante la homilía de la fiesta de la Santísima Trinidad y afirmó que “son poderes envejecidos, cegados por su ambición, destinados a la destrucción”. El obispo nicaragüense vive en el exilio desde 2019, tras dejar Nicaragua.
Desde Miami, donde reside tras abandonar Nicaragua en 2019, Báez marcó la distancia entre la fe cristiana y la represión política. Describió a los dictadores como figuras que “destilan odio, multiplican víctimas humanas y pretenden endiosarse valiéndose de la violencia y la represión”. También sostuvo que, aunque invoquen el nombre de Dios, sus actos se oponen a los valores del Evangelio.








