La Secretaría de Salud (SESAL) confirmó el fallecimiento de un hombre de 28 años a causa del dengue en el Distrito Central, convirtiéndose en la primera muerte relacionada con esta enfermedad registrada este año en la capital hondureña.
El deceso mantiene en alerta a las autoridades sanitarias, debido a la circulación del virus en diferentes sectores del país y al riesgo de un incremento de casos durante la actual temporada de lluvias, condiciones que favorecen la reproducción del zancudo transmisor.
Ante este escenario, la SESAL reiteró el llamado a la población a reforzar las medidas de prevención, principalmente mediante la eliminación de los criaderos del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue.
Las autoridades sanitarias recomendaron revisar de manera constante los alrededores de las viviendas y eliminar cualquier recipiente que pueda acumular agua, entre ellos llantas, pilas, barriles, botellas, recipientes y otros objetos que permanecen expuestos a las lluvias.
Salud también instó a mantener los depósitos de agua debidamente tapados y realizar jornadas de limpieza en los hogares, centros educativos, lugares de trabajo y espacios comunitarios, con el propósito de reducir los sitios donde el mosquito puede reproducirse.
Asimismo, las autoridades recomendaron acudir oportunamente a un establecimiento de salud ante la aparición de síntomas compatibles con dengue, especialmente fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular y articular, náuseas y malestar general.
La atención temprana es importante para identificar posibles signos de alarma y evitar que la enfermedad evolucione hacia cuadros graves que puedan poner en riesgo la vida del paciente.
La SESAL mantiene el llamado a la población a no bajar la guardia y fortalecer las acciones de prevención, especialmente durante el periodo lluvioso, cuando aumenta el riesgo de proliferación del mosquito transmisor.
Las autoridades sanitarias insistieron en que el combate contra el dengue requiere la participación de las familias y las comunidades, por lo que pidieron mantener de forma permanente las labores de limpieza y eliminación de criaderos para reducir la transmisión de la enfermedad.







