Un nutrido grupo de pobladores se congregó este martes en el municipio de El Paraíso, Copán, para recibir al exalcalde Alexander Ardón, quien regresó a su comunidad luego de ser absuelto por la justicia hondureña en el proceso que enfrentaba por lavado de activos.
Ardón llegó a bordo de un helicóptero, mientras decenas de personas aguardaban su llegada en una plaza pública del municipio. Los pobladores portaban globos blancos y se acercaron al exfuncionario para abrazarlo y expresarle muestras de apoyo.
Tras descender de la aeronave, Ardón se persignó y posteriormente se dirigió hacia las personas que esperaban su retorno.
Familiares y simpatizantes también se acercaron al exalcalde, quien fue autoridad municipal de El Paraíso durante varios períodos. Posteriormente, el grupo se trasladó hacia una iglesia del municipio, donde estaba prevista una misa de acción de gracias por su libertad.
La recepción se produjo pocas horas después de que un tribunal hondureño dictara una resolución absolutoria a favor de Ardón en el proceso por lavado de activos, al considerar que no se acreditaron suficientemente los delitos atribuidos por el Ministerio Público.
El caso generó especial atención debido a los antecedentes judiciales del exalcalde en Estados Unidos, donde se declaró culpable de delitos relacionados con el narcotráfico y colaboró con las autoridades estadounidenses.
Antecedentes en Estados Unidos
La absolución dictada en Honduras contrasta con las declaraciones realizadas por Ardón ante la justicia estadounidense durante el proceso que enfrentó por narcotráfico y otros delitos.
Durante ese proceso, el exalcalde admitió su participación en actividades vinculadas al narcotráfico y reconoció responsabilidad en 56 asesinatos relacionados con sus actividades criminales, según los registros del caso estadounidense.
Ardón también colaboró como testigo con las autoridades de Estados Unidos en procesos relacionados con narcotráfico, entre ellos los casos contra los hermanos Juan Antonio y Juan Orlando Hernández.
En enero de 2025, la justicia estadounidense le impuso una condena equivalente a “tiempo servido”, tomando en consideración, entre otros aspectos, su cooperación con las autoridades. Posteriormente fue deportado a Honduras.
Ya en territorio hondureño, el exalcalde enfrentó un proceso penal por lavado de activos. La Fiscalía sostenía que Ardón y su hermano, Hugo Alfredo Ardón, quien permanece prófugo de la justicia, no habían logrado justificar más de 50 millones de lempiras.
Sin embargo, durante el juicio el Ministerio Público no logró acreditar de manera suficiente la responsabilidad penal de Alexander Ardón por los hechos que se le imputaban.
El tribunal determinó finalmente su absolución, decisión que se circunscribe al proceso desarrollado en Honduras y a los elementos probatorios presentados en esa causa.
Una absolución que genera contraste
El fallo hondureño no modifica los antecedentes judiciales de Ardón en Estados Unidos ni las declaraciones que realizó durante el proceso penal que enfrentó en ese país.
La resolución únicamente determina que, dentro del expediente sometido a conocimiento de los tribunales hondureños, no se logró establecer responsabilidad penal por el delito de lavado de activos con el nivel de prueba requerido para una condena.
La recepción organizada por pobladores de El Paraíso generó atención debido al contraste entre el respaldo mostrado por sus simpatizantes y los antecedentes reconocidos por el propio exalcalde durante su proceso judicial en Estados Unidos.
Mientras sus seguidores lo recibieron con globos, abrazos y muestras de respaldo, el caso continúa siendo uno de los procesos judiciales de mayor impacto relacionados con un exfuncionario municipal hondureño y sus vínculos reconocidos con estructuras del narcotráfico.







