El servicio de transporte que cubre la ruta entre Tegucigalpa y Danlí, en el departamento de El Paraíso, opera actualmente a media capacidad debido a las constantes amenazas y al incremento en las cuotas de extorsión exigidas por estructuras delictivas.
La situación genera preocupación entre los empresarios y trabajadores del transporte, así como entre los usuarios de esta ruta, ante el riesgo de que las amenazas provoquen una suspensión total del servicio y afecten la movilidad hacia la zona oriental del país.
De acuerdo con informes preliminares del sector, las estructuras criminales estarían exigiendo una nueva cuota de extorsión de hasta 100 mil lempiras. El monto ha sido considerado impagable por los transportistas y ha obligado a algunos conductores a suspender sus labores como medida para proteger su integridad.
La reducción en las operaciones también impacta a cientos de pasajeros que utilizan diariamente este servicio para trasladarse entre la capital y distintos municipios de El Paraíso, además de afectar las actividades comerciales y económicas vinculadas al transporte.
Ante esta situación, los transportistas hicieron un llamado a la Secretaría de Seguridad y a los cuerpos policiales para intensificar las acciones contra las estructuras dedicadas a la extorsión y evitar que el problema continúe extendiéndose.
Entre las principales solicitudes se encuentra la implementación de patrullajes permanentes en las terminales, puntos de salida y otros sectores considerados de riesgo a lo largo de la ruta.
Los empresarios también demandan medidas que permitan garantizar la seguridad de conductores, ayudantes y pasajeros, mientras advierten que, si las amenazas y las exigencias económicas continúan aumentando, el servicio podría verse aún más reducido.
El sector espera una respuesta de las autoridades para evitar una paralización y garantizar la continuidad del transporte entre Tegucigalpa y Danlí.







